LA PRIMARIA QUE VIENE. A EMPRENDER SE HA DICHO

artículos de opinión equolumnistas

Alejandro Egea


Por Alejandro Egea Vivancos

El pasado sábado 1 de marzo de 2014 el BOE nos “regalaba” el nuevo currículo de Educación Primaria (Real Decreto 126/2014), es decir, las instrucciones de funcionamiento de cómo se va a implantar la LOMCE en los centros escolares de nuestros niños y niñas a partir del curso próximo. Sustituye a la tan odiada LOE, hija bastarda de la raíz de todos los males educativos y sociales de nuestro país según las fuerzas conservadoras que imperan en nuestro Estado, la LOGSE.

Sin duda alguna lo que más llama la atención de todo el texto es ese afán por el que los niños a partir de ahora se conviertan en algo que, con toda la intención, está tremendamente de moda desde noviembre de 2011. Corren tiempos de ser emprendedores o, como poco, valorar a los que lo son. Programas e informativos de la televisión pública ya llevan un tiempo insistiendo reiteradamente en lo bueno que es ser emprendedor y formar parte del sistema neocapitalista en el que nos vemos inmersos.

El ansia por que adquieran el espíritu emprendedor, en Educación Primaria insisto, inunda todo el texto. Se han sacado de la manga incluso una competencia básica, aquello que los alumnos deben saber hacer cuando terminen sus estudios. Además de hablar, leer, escribir, hacer cuentas, usar las TIC o valorar el patrimonio cultural, las próximas generaciones tendrán “Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor”. Supongo que a muchos les parecerá muy oportuno, especialmente aquellos que desean que su “Marianito” o su “Sorayita” sean los próximos Ortega o Koplowitz. Y más aún, los partidarios de la LOMCE me podrán rebatir que emprender no es sinónimo de montar una empresa. Efectivamente, la esplendorosa RAE, define emprendedor como aquél que emprende con resolución acciones dificultosas. Sin embargo, cuando uno bucea o se ahoga en el texto legislativo encuentra cosas tan curiosas como que entre los contenidos u objetivos de las Ciencias Sociales que los alumnos aprenderá a partir del próximo curso estén los siguientes: Educación financiera elemental, el dinero, el ahorro, la empleabilidad, el espíritu emprendedor, comprender los beneficios del espíritu emprendedor o la empresa, entre otros.

No voy yo a demonizar aquí lo oportuno o no de que en Educación Primaria trabajen la empleabilidad, por ejemplo, o que sepan diferenciar entre distintos tipos de gastos y adapten su presupuesto a cada uno de ellos. Es posible que cuando tengan que ir a por el pan o vayan a echar la propina del abuelo en la hucha les pueda resultar de gran utilidad. Pero sí que es cierto que me chirría bastante cuando, tras un busca que te busca por el Real Decreto, la educación musical y la educación artística han sido fusionadas o más bien mutiladas en una materia nueva, denominada Educación Artística, que competirá por su supervivencia en los colegios con la segunda lengua extranjera, en la mayoría de los casos el francés, la Religión y los Valores Sociales y Cívicos. Como es bien sabido, la Iglesia Católica se ha asegurado una posición predominante de la Religión en el currículo. Lástima que el lobby de los músicos y de los artistas en este país no alcance tantas cuotas de poder.

Si atendiéramos a las veces que aparecen mencionadas algunas palabras como señal de la importancia que poseen en el texto descubriríamos que solidaridad aparece en cinco ocasiones, derechos humanos en seis, tolerancia en nueve, igualdad en veintiuna, democracia y sus palabras derivadas en veintidós y, finalmente, todo lo relacionado con emprender o empresa en veinticinco. Efectivamente, observamos como la educación, en vez de utilizarse como herramienta de cambio, apostando por la transformación del modelo actual, buscando alcanzar una sociedad más justa, más sostenible, más democrática y más solidaria, se reorienta hacia un modelo basado en la competitividad, el afán de lucro y, por lo tanto, las desigualdades económicas.

Como las citas bíblicas son muy del gusto de los “lomcistas” me atrevo a recoger una que viene como anillo al dedo para la ocasión: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16). Pues eso, a emprender se ha dicho.

Alejandro Egea Vivancos es Profesor de la UMU y co-portavoz de EQUO RM

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